|
Página 1 de 5
MEDJUGORJE (7-14/07/2007)
María José Morga
"¡Queridos hijos! También hoy, con gran gozo en mi corazón, los invito a la
conversión. Hijitos, no olviden que todos ustedes son importantes en este gran plan que
Dios guía a través de Medjugorje. Dios desea convertir el mundo entero y llamarlo a
la salvación y al camino hacia El, que es el principio y el fin de todo ser. De manera
especial, hijitos, los invito a todos desde la profundidad de mi Corazón: ábranse a esa
gran gracia que Dios les da a través de mi presencia aquí. Deseo agradecer a cada
uno de ustedes por sus sacrificios y oraciones. Estoy con ustedes y los bendigo a todos.
Gracias por haber respondido a mi llamado!" ( mensaje de junio 2007).
Antes de entrar en la Renovación Carismática, mi oración era bastante pobre,
llevaba varios años rezando el rosario. Le pedía al Señor alguna intención y si se me
cumplía rezaba el rosario durante un tiempo. Iba al trabajo en el metro y allí lo iba
recitando. Sin embargo, me daba cuanta que lo rezaba mal, muchas veces
mecánicamente sin enterarme ni de lo que estaba diciendo, pero tenía que cumplir ”la
promesa” como agradecimiento a lo que el Señor me había concedido.
Al entrar en la Renovación me pasó una cosa muy curiosa, cuando me proponía
rezar el rosario encontraba como una pared frente a mí que me impedía rezarlo. Yo no
entendía lo que me pasaba y de hecho durante dos años he podido rezar muy pocos
rosarios. Mi oración entonces se centró en Jesucristo. A veces pensaba que me había
olvidado de la Virgen y me daba un poco de pena.
Empecé a oír hablar de Medjugorje a varias amigas que habían estado allí. Ellas
venían entusiasmadas de la experiencia que habían vivido, sin embargo, yo no puse
demasiada atención a lo que contaban. Alguna vez leí en internet los mensajes que la
Virgen da a los videntes todos los meses, y la verdad es que no me atrajeron nada, me
produjeron incluso un poco de rechazo, por lo cual nunca más volví a buscar ninguna
información adicional en la red, hasta que no volví de Medjugorje .
Este año, propusieron hacer una peregrinación a Medjugorje en el mes de julio.
Por otro lado, en agosto había un viaje al Éxodo. Me apunté al viaje a Medjugorje
varios meses antes sin saber si podría ir. Me apetecía mucho ir al viaje del Éxodo que
era la continuación del que habíamos realizado el año anterior a Grecia. A medida que
se acercaban las fechas para pagar, tuve que decidirme por uno de ellos, ya que no podía
cogerme vacaciones en ambas fechas. Finalmente, elegí el viaje a Bosnia, porque sentía
la necesidad de redescubrir a María. Al principio, la cosa también se complicó ya que
coincidían los días de vacaciones que yo me tenía que tomar con los de una compañera,
que iba a realizar un crucero con toda su familia. Lo dejé todo en manos del Señor.
2
Finalmente, ella pudo cambiar las fechas de su viaje, dejándome vía libre para ir a
Medjugorje.
A medida que se acercaba el momento del viaje, tenía más convencimiento de
que la elección había sido la adecuada. Iba con el corazón abierto a reencontrarme con
la Virgen, a que el Señor me mostrase a su Madre.
Iniciamos el viaje el 7 de julio, un viaje largo y cansado ya que a las cinco de la
mañana estábamos en el aeropuerto de Barajas y no llegamos ha Medjugorje hasta las 5
de la tarde.
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 Siguiente > Final >> |